El dominico José María García Trapiello, exorcista de la archidiócesis de Santiago de Compostela, ha rescatado en su último libro términos, expresiones y vestigios del patrimonio lingüístico leonés, olvidados muchos de ellos en el “desván de las palabras”.
La obra, titulada “Igual que cerezas” y editada por Lobo Sapiens, ha sido presentada hoy por el escritor Pedro García Trapiello, que ha disculpado la ausencia de su hermano en el acto por sus ocupaciones religiosas y por su “modestia casi delincuente”, que le llevó a no querer publicar el libro en un principio.
José María García Trapiello (León, 1950) escribió el texto, que inicialmente se iba a denominar “El desván de las palabras”, en la misma época en la que su otro hermano Andrés Trapiello trabajaba en la premiada “El arca de las palabras”, una obra de características similares, sin que ambos tuvieran conocimiento de esa circunstancia.
Pedro García Trapiello ha comentado que los términos que pueblan las páginas de “Igual que cerezas” hacen “cosquillas en los recuerdos” y arrastran a otros, que salen “como una catarata para resucitar palabras muertas”.
En este sentido, ha lamentado que parte de ese patrimonio verbal, que casi ha quedado reducido al “exotismo”, esté “inutilizado” y ha valorado todas esas palabras, que acunaron a generaciones y sugieren universos.
A su juicio, el libro adorna las palabras y no se priva de moralizar, si bien “no hay ideología solapada” y ningún lector va a darse cuenta de que lo ha escrito un fraile, ha dicho.
También ha intervenido en el acto el crítico literario Nicolás Miñambres, quien ha subrayado que esta obra remite al “Tesoro de la lengua castellana o española”, de Sebastián de Covarrubias, o al “Diccionario de Autoridades” de la Real Academia Española y ha destacado que el autor no haya manejado apenas bibliografía y lo haya escrito con los recuerdos y su conocimiento del vocabulario leonés.
En su opinión, se trata de un volumen que extiende como una “mancha de aceite” la sabiduría léxica del autor, al que define como una “rara avis” que no gusta de dar publicidad a su “franciscanismo”.
Esparajismo, ontrón, agauja, fortacán, galfarro, pillabán, roderón, subcierna, vestecha, talucha y zarcera son algunas de las palabras recogidas en esta obra de “orfebrería lingüística”, que reanima “voces mudas” para rescatarlas de un “injusto olvido”.
(del ABC, 03-02-2012)